miércoles, 26 de febrero de 2014

Capítulo 9 - Una maldita pesadilla.

-¿Qué? - eso fue lo único que pude decir.
-Lo que has oído, Sidney. Estoy enamorado de Lucas White - me repitió.
En conclusión, mi mejor amigo era homosexual. Ahora todo cuadra, por eso él no tenía relaciones con chicas, ni nada por el estilo, Jake siempre ha estado enamorado de un chico.
Me sentía incómoda en estos momentos, ¿qué decía? ¡Qué magnífico, te gusta una lapa!, porque claro, no podía ser otro que Lucas.
-Y tenía que ser un molusco... - murmuré para mí misma.
-¿Eh? - habló confundido.
-Nada - me limité a decir.
Me sentía en blanco, lo mejor sería esquivar el tema y hablar otra cosa.
-Pues... - empecé, para después quedarme unos segundos callada - ¿mañana vienes a recogerme a la misma hora?
Esto había parecido una despedida, más que otra cosa. Jake asintió.
-Mañana a la misma hora - añadió mientras se levantaba del columpio, yo le copié.
Ambos nos abrazamos y nos despedimos con un simple "hasta mañana" y nuestros caminos se separaron.
Llegué a casa sobre las siete. Encontré a mi padre hecho humos, sentado en una silla mirando fijamente hacia la puerta que acababa de cerrar.
-Bonita puerta ¿verdad?
-¿Dónde has estado hasta tan tarde? ¿No terminabas a las cinco y media? ¿Por qué no respondías a mis llamadas?
Estuve un tiempo en silencio, pensando qué responder.
-He estado en el parque con Jake. Sí y no me has llamado en toda la tarde.
-Sabes que siempre tienes que pedirme permiso, estaba preocupado por ti porque no llegabas, pensé que te había ocurrido algo. Menos mal que no estarás sola con Logan, si no que estarás con la abuela. Sí te he llamado ¿Por qué no me has respondido?
-No, no me ha ocurrido nada y sí seguro que la abuela me protegerá de un violador si estamos por la calle solas - saqué mi móvil del bolso y lo desbloqueé. Efectivamente, me había llamado y no me había enterado - Ups...
-Que no vuelva a ocurrir - concluso mi padre, antes de levantarse y subir las escaleras, seguramente que para ir a su despacho como siempre.
Rodé mis ojos.
Pasé la siguiente hora viendo la tele, no tenía deberes, ya que no quedaba a penas nada para llegar a semana santa.
Miré el reloj del salón: las ocho y pasadas. Mi estómago empezó a rugir, así que fui hacia a la cocina, me preparé una taza de leche caliente y me la bebí, ese sería mi cena de hoy.
***
Corría y corría entre una casa hechizada de fantasmas. Nunca lograba de salir de esa estúpida habitación. Por más esfuerzo que pusiera, era como si no me hubiera movido del lugar.
-Sidney... estoy...
Me giré. Esa voz ronca y grave me daba repelús. Detrás mía no había nada.
-Al otro lado...
Di una vuelta sobre mí misma, volviendo a contemplar lo mismo que segundos atrás.
-Acércate...
Inconscientemente avancé unos pasos, sentía la muerte cerca, tan solo...
-Madre muerta... al igual que tú...ahora... no... tengas miedo...
Me desperté de un salto. Me encontraba sin sábana alguna, con la respiración agitada y con más miedo que otra cosa. Lágrimas caían por mis mejilas "Madre muerta, al igual que tú ahora, no tengas miedo". Esas malditas palabras... de una voz ronca y grave.
Bajé las escaleras sigilosamente, no podía dormir sola, tenía miedo, estaba asustada. Entré en la habitación de Logan, él siempre conseguía calmarme, y créanme que esta no era la primera vez que entraba en su habitación a las tres de la madrugada.
Vi una figura en la cama y despacio, me acerqué a ella. Fui a la parte donde había un pequeño hueco, ahí dormiría esta noche. Antes de abrir la sábana, toqué su hombro delicadamente. Lentamente se fue incorporando y giró su cabeza hacia mi dirección.
-¿Una pesadilla?
Asentí avergonzada. Pude notar como sonreía y me hacía más sitio del que había antes. Su cuerpo me tapaba la puerta, me sentía escondida, segura. Metidos en la cama, pude saber que dormía solamente con pantalones cortos, pero eso no me importó mucho.
Abracé su desnudo torso y levanté la vista, para toparme con su mirada. La poca luz que había en la habitación me dejaba diferenciar si sus ojos estaban abiertos o cerrados, y en este instante, los tenía como primero había dicho: abiertos. Me sonrojé levemente al conectar nuestras miradas. Musité un "gracias", y besé su mejilla.
-No las des, pequeña.

2 comentarios:

  1. Me encanta esta novela, en cuanto leí el 1° cap no pude parar de leer!!! Me gusta mucho este tipo de historias, entre alumna y profeeeee jajaja. Esperó q sigas pronto ;). Bsss guapaaa

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  2. holiis! espero q puedas seguir con tus historias..acabalas! es muy raro en mi,pero yo antes no leia nada! ahora solo puedo leer tus novelas...no me importa nada mas! porfavor sigue escribiendo...no nos dejes asi! y acaba otras q rengas por ahi!....sabes?gracias a ti,yo tambien escribo...cosas sin sentido,pero escribo...porfavor!acaba las novelas!

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